hace rato que no vivía en Costa Rica, digo, sabiendo que tengo tiempo para verla con tranquilidad y en estos días me he dedicado a ver la capital de mi país detenidamente y la verdad me va gustado algunas cosas que he visto: las esculturas, monumentos, parques e iglesias que he visto, ahora con más detenimiento que antes, me muestran su belleza como quienes han estado esperando que detuviera mi andar, casi siempre acelerado, y les dedicara un tiempito. Da gusto saber que hay belleza por ahí escondida esperando sorprendernos. Yo me declaro sorprendido.
Hace algunos años me paso algo parecido en la mera capital de San Salvador. por alguna extraña razón me estacione en una esquina del parque central; aquel que esta en frente de la Catedral Metropolitana y el antiguo palacio. ver aquella partecita de El Salvador desde la esquina donde la ví me maravillo. era capaz de ver la belleza original de aquel lugar. El Palacio la Catedral y el Parque, que se encontraba casi totalmente vacio pues era de madrugada, me mostraron el plano original de aquel lugar ¡Que bonito se veía!!!
lo simpatico es que para encontrar la belleza de estos lugares tenía la conciencia de tener que detenerme. Parar y con tranquilidad dedicarle tiempo a esos lugares. la vida se va y ultimamente más rapido. ¿Qué hacemos nosotros gastando el tiempo en correr y correr? la verdad me asusta mucho gastar mi vida solo en correr sin saber siquiera quien corre al lado mio, me asusta convertirme en un carro de carreras, los que me conocen seguro pensaran que eso nunca sucederá pues no soy la persona más rapida del mundo. pero con correr lo que quiero decir es que la vida se me vaya en hacer las cosas solo para vivir bien y no disfrutarlas, en querer tener más y nunca gastar nada en meterme a vivir como nuestra sociedad en su parte no tan buena vive.
sabes que mis personajes favoritos son los monjes ya ancianos que han caminado y caminado tanto y han aprendido a vivir, transmiten una serenidad envidiable ¿Cómo será ser como ellos? yo quisiera. ves siempre hablo mucho, pero es solo por decirlo.
haber se me ocurre que así como es posible sorprendersecon la belleza escondida en nuestras ciudades es posible sorprenderse con la belleza escondida en las personas que andan por ahi, por ahi, caminando por este nuestro mundo. Francisco se encontro con la belleza de Dios cuando le dio tiempo al leproso y se dio cuenta que no era solamente un "leproso" sino un ser humano, uno con historia capaz de amar y ser digno ser amado. te propongo una idea busca a tu leproso personal, es decir aquellas personas con las que te es dificil tratar y saca tiempo para estar con él o con ella descubre lo bueno que en esa persona, haber que pasatal vez te encuentres con Dios.
Porque sacando tiempo para estar con esa persona, disponiendose a tratarla como persona, veras como comienzas a cambiar por dentro, comenzaras a aceptar las partes de tu historia que son dificiles y seguramente comenzaras a perdonarte serás una mejor persona
suerte con esta propuesta
hasta la proxima
fraternalmente
emmanuel
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